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De Jesús a Traslúcido

 

DESDE LA CABEZA

JESÚS JARA
Formador, payaso y teatrero.

Nacido en Madrid en 1957.

Formado en Interpretación, Pantomima, Voz, Técnica corporal, Acrobacia dramática, Clown, Improvisación, Teatro cómico, con Alfredo Mantovani, Instituto de Artes escénicas de Goteborg, Colombaioni, Le Bataclown, Roy Hart, Michel López, entre otros.

Ha participado como actor en espectáculos del Taller de Actores excéntricos, Cambaleo, Karagoz, La Burbuja, Sala Escalante, Match de improvisación, GAGSters, Veladas desclowntroladas, La Coja, Nas, Falaguera y Els Flaquibutti.

Ha contribuido como director en espectáculos de Cambaleo, Karagoz, Falaguera, Escuelas Municipales de Teatro de Xirivella y Quart de Poblet, Nas Teatre, T.F. Produccions, La Troupe Malabó, Engrata Compañía de Teatro y Els Flaquibutti.

Desde 1983, como formador, ha impartido cursos de Clown, Interpretación, Técnica corporal, Acrobacia dramática, Improvisación, La puesta en escena de un texto teatral, Expresión, Creatividad y El Juego dramático en la Educación, en Escuelas de verano, de Expresión, Festivales de Teatro, Encuentros y Muestras de Payasos, Compañías de Teatro, Sala Escalante, Escuelas de Clown, de Teatro, EMT´s, Proyecto Mus-e, Campañas de Teatro en la escuela,  Escuelas de magisterio, Centros de Profesorado, Gabinetes de Psicología, Centros de Arteterapia y otras entidades públicas y privadas, en España, Bélgica, Portugal, Argentina, Colombia y Chile.
Entre 1991 y 1999 codirige la EMT de Xirivella. Entre 1995 y 2004, la EMT de Quart de Poblet. En el pasado fue director de las de Elda y Manises durante varios años.

Fundador de las compañías: Cambaleo (Madrid), Karagoz (Elda), Falaguera, GAGSters, La Coja y Els Flaquibutti (Valencia).

Con otros profesionales, crea y organiza las Veladas Desclowntroladas y la Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella, entre 1.992 y 1.998.

Junto a Lluna Albert, crea y organiza la Escuela de Payasos Los hijos de Augusto y el Concurso de Números de clown los hijos de Augusto.

Ha recibido el Ignasito, galardón otorgado por la Trobada de Pallassos d´Alzira. 

Miembro de Humor Aula, Red de profesionales del Humor en la docencia, la salud, el periodismo, la investigación, la animación social y el humor gráfico español.

Ha impartido conferencias y clases magistrales en diferentes lugares, como la Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella, Encuentro de Narices de Albolote, Encuentro de Payasos de San José en Ibiza, Humor Aula, Jornadas de Creatividad del IVAJ (Valencia), Fira Màgica de Santa Susanna, Festiclown de Santiago de Compostela, III jornadas de Circo de Alicante “Pasen y vean” de Alicante, Festival Clown de Campanar, Congreso Internacional de Teatro y Educación de Valencia, Festival Carcajada de Buenos Aires, Festival Mímame de Medellín (Colombia), Clownstro de Santiago de Chile, Universidad Bolivariana de Santiago de Chile…

Ha escrito artículos y ponencias en diferentes revistas y publicaciones, como Theatrum, eq`iliquà, El Ambidextro, Homo artísticus, Artes do circo o Zirkolika, en los catálogos de la Mostra Internacional de Mim de Sueca y la Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella, en el libro Payasos, una mirada humana del mundo, y para publicaciones de Humor Aula y el Instituto Valenciano de la Juventud…

Ha escrito la letra de la Clowntata compuesta por Diego Alamar para la XII Mostra Internacional de Pallassos de Xirivella.

Es autor del libro El clown, un navegante de las emociones, publicado en España por Proexdra, y en Argentina y Méjico por Novedades Educativas.
Es autor del libro Desde mi payaso. Cuadernos de navegación, publicado en España por Proexdra.
Coautor, junto a Alfredo Mantovani, del libro El actor creativo, la actriz creativa. Manual para conseguirlo, publicado en España por Artezblai.
Autor de unas veinte obras de teatro, de las cuales ha sido publicada en España Cuentos inmorales por Germinal y Proexdra.

 

 

DESDE EL CORAZÓN

JESÚS JARA
Formador, payaso y teatrero

Nace en Madrid en 1957 y en Valencia en 1983, donde vive muy a gusto desde entonces.
Actor, payaso, director, autor, pedagogo teatral, padre, hijo, amigo, amado y amante.
Le encanta trabajar cuando no tiene algo mejor que hacer. Le gustan la buena mesa, las malas costumbres y las buenas personas. Aspira convertirse en una de ellas.
Se ha acostumbrado a ir contracorriente y le va bien así. No para de encontrar buena gente en esa misma dirección.
Si alguien desea hablar y escuchar, no dude en llamarle.

Confesión

Yo confieso que fui feliz en mi infancia jugando. Con mis primos, al fútbol. Y a los médicos, con mis primas. Me encantó la adolescencia, en la que disfrute de la pandilla, los amores y la montaña, y comenzó mi militancia en la amistad. Incluso llegué ya a hacer teatro y comencé a ser consciente de la importancia que después siempre han tenido las mujeres en mi vida.

Entonces perdí a mi padre y entré aceleradamente en la juventud y la madurez. Salí muy joven de la casa familiar, por amor, como después salí de mi ciudad por el mismo motivo. Viví apasionadamente la política, hasta que el Teatro se cruzó en mi vida para darle la vuelta por completo.

Confieso que el Teatro y los Payasos me impulsan a vivir cada día. Actualmente, sólo mi hijo, yo, y el vínculo existente entre los dos, tienen una influencia mayor sobre mi voluntad de vivir y mi capacidad de amar.

Confieso que amar me parece la más difícil de las artes. Y no será que no practico. Muchos de los cambios más importantes de mi vida los he tenido por amor. Por eso me esfuerzo en mi trabajo, confiando en que ello me ayudará, finalmente, a saber amar sin caer. Porque el día que pasamos sin amor es el más inútil de nuestra vida.

Intento respetar a todo el mundo y me gusta ser respetado. La ideología ya no me parece lo más importante, sino ser buenas personas.

Creo en la importancia del mundo interior y el micromundo que gira alrededor de la gente que quieres y te quieren. Y creo que cambiar lo más cercano a nosotros, empezando por uno mismo, es hoy la verdadera revolución posible.

Sé que en nuestro trabajo se movilizan todas las emociones humanas, por eso creo firmemente que sin calidad humana no hay verdadera calidad actoral.

No confundo el concepto Actor con las personas que ejercen de actores, sé que entre nosotros hay de todo, pero estoy seguro que los actores, como concepto, son un valor para la humanidad por lo que aportan de emotividad, transformación y VERDAD.

Confieso que a veces pienso que nuestra aventura en escena puede verse como la de alguien que, de alguna manera, representa a la humanidad, con sus anhelos y contradicciones.

Todas mis reflexiones nacen de lo que hago y veo hacer. Y una vez elaboradas vuelvo a contrastarlas con la práctica, por si tengo que rectificar. Así, intento permanecer abierto a nuevas opiniones y no ser dogmático. Pienso que es un error serlo porque entorpece el intercambio de ideas.

Confieso mi creencia en que la base de la comunicación es escuchar, sin prejuicios. Y la base del aprendizaje, como actor o en la vida, la humildad. Y viceversa.

Todo lo que he vivido lo he hecho con pasión, sintiendo que era lo mejor que podía hacer en ese momento. Así, he sido hijo, amigo, estudiante, militante político, madrileño, enamorado, compañero del alma, amigo, actor, valenciano, profesor de teatro, enamorado, compañero del alma, amigo, payaso, escritor, director, enamorado, compañero del alma, amigo, padre, hijo, enamorado, ¿compañero del alma?…

Confieso que mi trabajo me apasiona. Confieso que no siempre tengo las mismas ganas, que las dificultades a veces me producen ansiedad. Que hay días, escenas, cursos, personas y situaciones que requieren de un extra de actitud y voluntad para volver a sentir que mi trabajo me apasiona.

Cualquier proceso de aprendizaje, cualquier trabajo creativo está lleno de momentos de placer y momentos de dificultad. Días de fluidez y días de espesura. Cuando se producen estos últimos con cierta frecuencia, un halo de incapacidad se puede extender entre los protagonistas. Y aparecen las dudas, las prisas, la ansiedad.

Todo el buen trabajo en torno a la autoestima y la confianza en los demás se tambalea. Aparecen entonces fantasmas y pesadillas, ya se sabe, como aquella en la que nos olvidamos del texto de nuestro personaje durante la representación ante el público.

Confieso que me ha pasado. Confieso que sé que me volverá a pasar.

Pero ese no es el problema. El problema es olvidar que un proceso creativo se nutre de todos y cada uno de los instantes vividos a través de él. De los aciertos, rápidos y fáciles o lentos y construidos, y de los errores. ¿Cuántas veces de un error nació y nacerá el mayor de los hallazgos?

Todo va en el mismo lote. Como las características de una persona, que nos obstinamos en llamar virtudes y defectos. No podemos separar el bien y el mal, lo positivo y lo negativo. Sólo podemos aceptarlo, aprender y mejorar a partir de ello.

Por eso, mantener la calma es fundamental. Aceptar el fracaso, básico. Permitirse navegar entre las dificultades y cuando estás alcanzan la altura de una gran ola… descansar, relajarse, irse al cine, confiar. Mantener la calma. Pensar con perspectiva y sentir sin culpa. A veces la mayor creatividad se produce en una situación de urgencia.

Confieso que mi paciencia a medio y largo plazo es excelente. Confieso que en el aquí y ahora tengo carencias para respirar y aceptar. Y confieso que cuando traslado a mis alumnos esta idea, la de mantener la calma, ello me ayuda a mantenerla yo mismo.

Todo tiene una solución, como mínimo. Hay que saber encontrar el modo y, sobre todo, el momento en el que la descubramos. Con trabajo, pero con sosiego. Sabiendo aparcar el problema antes de que se enquiste.

Más allá de mis propias dudas o ansiedad, siempre intento que el trabajo se desarrolle en un ambiente de tranquilidad activa, en una atmósfera de serenidad creativa, de agitación constante en las propuestas, físicas o mentales, pero de quietud y seguridad en el ambiente de grupo.

Confieso que, como enseñante, intento que entre todos busquemos un horizonte limpio y calmo desde el que enseñar aprendiendo y aprender enseñando.

Hace algunos años descubrí que se vive mejor con un ritmo tranquilo, centrado en mi micromundo y proyectando, desde ahí, mis mejores intenciones personales y creativas.

Por eso mi lema actual es

“Ante todo mucha calma. Para crear, creer”.

DESDE LA NARIZ

¡Queridas colegas y queridos colegos!
¡Camayasos y camayasas!

Me pide Jesús que despida su libro Desde mi payaso con una carta. Bueno, ¿cómo negar un favor a un buen amigo…?

Sobre todo, quiero pediros que seáis benevolentes con el libro, no le ha quedado mal. A pesar de no hacer caso de algunos de mis consejos…

Que lo de los haikus es una pajilla tuya…, nada, ¡venga haikus!, que además alguno no sé qué pinta aquí…
Que se te ve el plumero con alguna carta a alguna chica…, pues ¡hala!, que hasta le gustan las cervicales de una, dice…
Que no hagas tantas referencias y guiños personales, que la gente no se entera…,¡ni caso! Así está la lista de agradecimientos, que le ocupa casi como el prólogo…
Que el texto del principio no es tuyo y eso no es coherente con el resto del libro…, pero, claro, como es de Lluna y tiene debilidad por ella…

Bueno, ¿y qué decir del lenguaje marinero? Le dijo un amigo que eso podría molar y, ¡venga!, por todos sitios, como metido con calzador. En fin…

Menos mal que, por lo menos, conseguí que quitara una conferencia de seis páginas sobre la función social del clown, que ya estaba en el libro de El Clown, un navegante de las emociones.

Pero ya digo, en otras cosas ha acertado. Sí, sí, por ejemplo, los cuentos. Mira, ahí me han dao, me gustan. Todos. Aunque alguna idea no es suya, ¿eh? Eso sí, pidió permiso.

¿Qué más? Sinceramente, no sé qué más añadir… que no haya dicho ya él. ¿Qué más puedo aportar yo, a pesar de mi creciente peso intelectual en nuestro dúo?

Podría confesaros, quizá, algún secretillo…

Por ejemplo, que yo sin él no soy nada.

Que a pesar de su porte serio y sus dificultades para relacionarse, de primeras, con naturalidad… me cae bien.

Que es un buen chaval… quiere y se deja querer.

Que lo quiero porque es mi padre.

Que agradezco su interés por mí desde hace ya tanto tiempo, que le ha llevado de aquí para allá, conmigo pegado, ¡y me ha permitido hacer turismo!

Que ser uno y ser dos, de esta manera, vale la pena.

¡Viva la esquizofrenia sana!

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